|
¿QUE ESTA SUCEDIENDO? UNA INVITACIÓN AL DEBATE SOBRE DIEZ REFLEXIONES SOBRE DIEZ INTERROGANTES PROBLEMATICOS Y 61 PREGUNTAS CONCRETAS.
Por Iñaki Gil de San Vicente
X. ¿QUÉ ESTA CAMBIANDO?
Las reflexiones realizadas hasta ahora han intentado penetrar en realidades cambiantes, no estáticas, móviles y abiertas; realidades en crisis que, como hemos empezado diciendo, nos enfrentan a la disyuntiva de tener que presionar con la práctica sobre la vía de salida que aparecen en los momentos de bi o trifurcación. La incertidumbre sobre la que hablábamos al inicio puede mantenerse soterrada a pesar de las reflexiones por el sencillo hecho de que no nos hemos atrevido a tocar uno de los problemas tabúes del saber burgués: el movimiento contradictorio de la realidad y los inevitables desfases periódicos que surgen entre ese movimiento y el saber que pretende aprehenderlo y que por su misma inercia tiende siempre ha quedarse retrasado, superado parcialmente al principio hasta acabar anticuado e inservible. Tres son los peligros que se agazapan en esta inevitable crisis periódica: uno, el dogmatismo de lo inamovible, de la verdad absoluta; otro, unida a la anterior pero con el agravante del idealismo, el recurso a la causa externa y por ende la caída en el irracionalismo de fondo por muy camuflado que esté en el agnosticismo cientifista y el último, el nihilismo indiferentista, passota, peor que el postmodernismo yuppi.
56. ¿Discontinuidad en la continuidad?
¿Estamos en la denominada "sociedad postindustrial"? ¿o es la no menos célebre "sociedad del ocio"?. ¿No será que las nuevas tecnologías están superando y condenado al trastero al capitalismo tal cual era entendido incluso a finales de los setenta?. Estas y otras muchas preguntas nos llevan a problemas clásicos de la filosofía del conocimiento, de las categorías del saber humano en cuanto cultura productiva organizada al rededor de y para la ley de la productividad del trabajo social, en última instancia: ¿existe la discontinuidad en la continuidad?, ¿y el cambio en la permanencia?. ¿Tiene el conocimiento humano acumulado capacidad para conocer científicamente lo que está sucediendo y su previsible evolución, o está desbordado en su mismo núcleo praxeológico?. ¿Hay razones cualificadas para el optimismo o debemos sumergir nuestro sentido de la vida en un pesimismo no resignado, en una especie de epopeya que se desliza hacia la tragedia?. Es más, ¿acaso no es preferible aceptar ese activismo pesimista no resignado con tal de impedir que avances los desastres del Apocalípsis?. No tenemos que menospreciar estas inquietudes pues son más comunes de lo que sospechamos y, además, no responder a ellas abre la puerta a nuevas formas de legitimidad de la sexta ofensiva mundial del Capital contra el Trabajo.
57. ¿Qué sociedad emerge?
El saber sí puede demostrar su capacidad de conocimiento de lo que sucede, pese a las lacras y dependencias para con los poderes opresores históricos, visto eso vamos a concretar la dialéctica de los permanente y de lo mutable en las nuevas formas que está adquiriendo la sociedad capitalista en los últimos años y que se intensificarán con el tiempo. Recordamos aquí las reflexiones de los cptº IIº y IVº y en base a ellas sintetizamos cinco cambios que se están dando en las sociedades del Centro imperialista y que confirman tendencias genético-estructurales del Modo de Producción Capitalista:
- una,
- una sociedad mundializada y en pugna con las necesidades nacionales de los pueblos oprimidos;
- dos,
- una sociedad con cambios profundos en la disciplina, modo y forma de explotación de la fuerza de trabajo social con efectos desastrosos sobre la inmensa mayoría de la población;
- tres,
- una sociedad con cambios espectaculares en sus burocracias estatales y en sus aparatos de opresión que se refuerzan y endurecen;
- cuatro,
- una sociedad con nuevas normas disciplinarias sociales controladas por nuevos sistemas mediático y de reforzamiento de la alienación y último,
- cinco,
- una sociedad de capitalismo verdoso y limpio que saca beneficio de la ecología domesticada a costa de desplazar la insostenible carga ecológica al resto del planeta.
¿Acaso no vemos cómo esos cinco cambios se están dando por activa y/o pasiva en Euskal Herria?.
58. ¿Nuevas formas de opresión?
El capìtalismo que emerge refuerza viejas formas de opresión, genera otras nuevas y mantiene en la reserva algunas antiguas. Esas formas dependen de la finalidad de esos cambios: del incremento de la tasa media de beneficio de la burguesía. Por eso una de las cuestiones claves es redefinir las transformaciones del Estado y su reforzamiento en algunas áreas tradicionales contrarrestando el debilitamiento de otras áreas causado por la tendencia mundializadora. Sintetizamos quince de esas transformaciones:
- uno,
- uno, flexibilidad y precariedad laboral;
- dos,
- debilidad sindical;
- tres,
- precariedad y empobrecimiento social;
- cuatro,
- integración de la cotidianeidad en la explotación;
- cinco,
- pérdida del referente espacio-temporal clásico;
- seis,
- drástica reducción del tiempo propio;
- siete,
- contraofensiva patriarcal;
- ocho,
- aumento de la marginalidad;
- nueve,
- represión de los inmigrantes y aumento del racismo;
- diez,
- generalización del telecontrol informático;
- once,
- militarización de la policía y policialización del ejército;
- doce,
- proliferación de las policías privadas y semiestatales;
- trece,
- criminalización de toda resistencia;
- catorce,
- policialización de los jueces cuando no su privatización y también la de las cárceles y último,
- quince,
- reducción de los derechos democráticos burgueses sobrevivientes.
¿Acaso no es también apreciable tal involucionismo autoritario en Euskal Herria?.
59. ¿Y las nuevas tecnologías?
Las nuevas tecnologías (NTC) adquieren una función doble en las nuevas opresiones centralizadas mediante los sofistificados ordenadores: una, ampliar el control social accediendo a la mayor cantidad y calidad posible de datos y otra, volcar sobre determinados colectivos declarados como "peligrosos" una especial represión selectiva y destructora silenciosa e invisible.
Los cuatro bloques de NTC -biotecnologías, microelectrónica, nuevos materiales y nuevas energías- tienen directas aplicaciones militares y represivas para asegurar una nueva fase de expansión capitalista. De las cuatro, dos -microelectrónica y nuevos materiales- tienen directas e inmediatas aplicaciones represivas; otra -biotecnología- tiene aplicaciones ya a corto plazo y por último la restante -nuevas energías- está destinada mediante su control monopolístico por las transnacionales del petróleo y transporte a impedir el uso alternativo por el ecologismo radical.
Los cuatro bloques de NTC nos remiten al debate sobre la ciencia, su uso y sus potencialidades liberadoras u opresivas analizado en el cptº V. Pero todas ellas tienen a su vez, contradictoriamente, determinadas posibilidades de uso por las oprimidas/os del mundo, dependiendo de determinadas condiciones y adecuaciones previas. ¿Cuales son esas posibilidades y en qué medida son aplicables a Euskal Herria?.
60. ¿Nuevos sujetos revolucionarios?
El debate sobre la supuesta "muerte de la clase obrera" tiene una parte de razón: la clase obrera siempre está sometida a cambios de desaparición de fracciones suyas ya inservible a la producción capitalista. Pero a la vez, siempre están naciendo nuevos componentes de la clase obrera. Este proceso permanente se agudiza en sus formas destructivas en los momentos de crisis, y en las constructivas al introducirse a la producción las NTC que asalariarizan a los técnicos anteriormente considerados fuera de la clase obrera. La clase obrera no es algo estático sino que es una estructura en evolución, un proceso cambiante que crece porque crece el trabajo asalariado. Este y no otro es el criterio básico para definir a la clase obrera. Como hemos visto antes, el criterio se confirma y mejora al introducir el de pueblo trabajador. Y los cambios en la explotación están ampliando el surgimiento de sujetos revolucionarios, ya que crece el campo de explotados/as. Pero ello no supone obligatoriamente que esos sujetos nazcan siendo revolucionarios o se hagan rápidamente. Hay una distancia entre condición objetiva y conciencia subjetiva que tarda tiempo en andarse. ¿Cuáles son esas nuevas aportaciones a la clase obrera?. ¿Qué instrumentos de lucha tienen?. ¿Cómo podemos acelerar esa radicalización?.
61. ¿Sabemos pensar mejor para luchar mejor?
Los cambios descritos son grandes retos para las izquierdas. La forma de pensar surgida a finales de los 60 que sostuvo las luchas de los 70 está agotada en sus expresiones formales manteniendo incólume su valor estratégico y el núcleo de su adecuación táctica. Se trata de, a la luz de las reflexiones realizadas, conocer mejor la dialéctica de lo que permanece y lo que cambia. Ello requiere una forma de pensamiento consciente de lo real, sabedora de que hay que profundizar en nuestros principios estratégicos irrenunciables encontrando una vez más sus virtualidades en las nuevas condiciones. Esa capacidad ha sido siempre un mérito de ETA y del MLNV. Es más, actualmente sólo esta fuerza abertzale puede presentar a Euskal Herria un modelo de construcción nacional que engarce el pasado con el futuro. Tenemos tres criterios básicos: uno, pensar no es igual a meditación contemplativa, aislada de luchas y problemas. Al contrario, pensar correctamente es imposible si no se está dentro de la lucha, en medio del conflicto. No existe eso que se llama "distancia teórica". Al contrario, la objetividad necesaria para el correcto pensar sólo se asegura desde dentro de la subjetividad militante y viceversa. Este es otro de los insalvables cosmos que separan al conocimiento revolucionario del reaccionario y en especial del reformista. Dos, la práctica -no la empiria- es el método de valoración de la teoría. Quiere eso decir que la autocrítica debe surgir de la acción y de sus resultados, no de la verborrea. Tres, la validez innegable de la historia, de la nuestra y de la de otros pueblos. La historia es la acumulación de derrotas y fracasos y por tanto de conocimientos y lecciones. Lo es también de aciertos y victorias, pero es mejor aprender del error. La historia, la sangre hecha libro, nos enseña a triunfar antes.
|